En España, el sector del biogás está menos desarrollado que en otros países europeos como Alemania o Suecia, pero está ganando impulso gracias al creciente interés por las energías renovables y la economía circular. El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) y la Estrategia Española de Economía Circular destacan el papel del biogás en la transición energética.
España cuenta con unas 150 plantas de biogás operativas, muchas de ellas centradas en la gestión de residuos agroganaderos y urbanos.
En 2022, el sector del biogás representaba una pequeña proporción del mix energético, pero se espera que crezca considerablemente en los próximos años, con metas ambiciosas para 2030.
Beneficios:
-Gestión de residuos: El biogás transforma residuos problemáticos en energía, reduciendo la acumulación de residuos en vertederos y las emisiones de gases de efecto invernadero.
-Reducción de emisiones: Al capturar el metano que se liberaría naturalmente durante la descomposición, se evita una potente contribución al calentamiento global.
-Energía renovable y local: El biogás puede producirse localmente, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles importados.
-Economía circular: El digestato como fertilizante cierra el ciclo de los nutrientes, especialmente en la agricultura.
¿Cómo funciona la energía de biomasa?
El biogás se genera mediante la digestión anaerobia, un proceso biológico en el que microorganismos descomponen la materia orgánica en condiciones controladas. Este proceso consta de varias etapas:
1.Recolección de materia orgánica:
Fuentes principales: estiércol, purines, lodos de depuradoras, residuos alimentarios, restos agrícolas y orgánicos de vertederos.
Los materiales se recogen y acondicionan para facilitar su tratamiento en los digestores.
2.Digestión anaerobia:
En un digestor anaeróbico (un tanque hermético), los residuos orgánicos se descomponen en condiciones sin oxígeno.
Durante el proceso, los microorganismos convierten la materia orgánica en biogás (CH₄ + CO₂) y un subproducto llamado digestato, que puede utilizarse como fertilizante.
3.Producción de energía:
Electricidad y calor: El biogás se quema en motores de cogeneración (CHP) para generar electricidad y calor. Esto es común en instalaciones industriales o granjas.
Biometano: Tras un proceso de purificación (upgrading), se elimina el CO₂ y otras impurezas del biogás, produciendo biometano, que puede inyectarse en la red de gas natural o utilizarse como combustible para vehículos.
4.Aprovechamiento del digestato:
El digestato resultante es rico en nutrientes y se utiliza como fertilizante en la agricultura, cerrando el ciclo de aprovechamiento de residuos.
Perspectivas futuras del biogás en España
El biogás tiene un papel crucial en la transición energética española, particularmente en sectores difíciles de descarbonizar como la agricultura, el transporte y la gestión de residuos. Algunas iniciativas clave incluyen:
•Desarrollo del biometano: Se espera un aumento de las instalaciones para purificar biogás y producir biometano, que puede sustituir al gas natural en múltiples aplicaciones.
•Fomento de la economía circular: Políticas como la Estrategia Española de Economía Circular y los fondos Next Generation EU están impulsando proyectos de biogás.
•Objetivo de descarbonización: España apunta a multiplicar por 10 la producción de biometano para 2030, según las metas del PNIEC.
Un ejemplo destacado de proyecto de biomasa en España es la Planta de biogás de Valdemingómez (Madrid), Ubicada en el complejo de tratamiento de residuos de Madrid, esta planta aprovecha los residuos urbanos para generar biogás.
Produce electricidad a partir del biogás capturado, reduciendo las emisiones de los vertederos.
