Autoconsumo y Energías Renovables: Claves para la Transición Energética

El sector de energía solar térmica en España ha tenido un desarrollo notable, especialmente en el ámbito de la edificación. Desde 2006, el Código Técnico de la Edificación (CTE) exige la inclusión de instalaciones de energía solar térmica en ciertos edificios nuevos y en aquellos que se rehabilitan, con el objetivo de reducir el consumo de energía convencional para la producción de ACS.
La energía solar térmica es una fuente limpia y renovable que reduce la dependencia de combustibles fósiles y las emisiones de gases de efecto invernadero. Además, genera ahorros económicos en el largo plazo debido a que reduce el consumo de energía eléctrica o gas.
La energía solar térmica es una tecnología que aprovecha la energía del sol para generar calor, que se utiliza principalmente para la producción de agua caliente sanitaria (ACS), calefacción, climatización de piscinas y en procesos industriales. España ha sido uno de los países pioneros en el desarrollo y la implementación de este tipo de energía debido a su abundante radiación solar, especialmente en regiones como Andalucía, Murcia y las Islas Canarias.
¿Cómo funciona la energía solar térmica?
El funcionamiento de la energía solar térmica se basa en el uso de colectores solares que capturan la radiación solar y la convierten en calor. Este proceso puede desglosarse en varios pasos:

1.Captación de energía solar: Los colectores solares, también llamados paneles solares térmicos, están hechos de materiales que absorben la radiación solar. Los más comunes son los colectores planos y los tubos de vacío. Estos dispositivos transfieren la energía solar al fluido de trabajo (agua o una mezcla de agua con anticongelante) que circula a través de ellos.

2.Transferencia y almacenamiento de calor: El fluido calentado en los colectores se transporta a través de tuberías hasta un acumulador o tanque de almacenamiento, donde el calor se conserva. En sistemas domésticos, este calor se utiliza para calentar agua que se consume directamente o que se almacena para su uso posterior en calefacción o ACS.

3.Distribución del calor: Dependiendo del tipo de instalación, el calor acumulado se distribuye a través de un sistema de calefacción, puede calentar una piscina o abastecer de agua caliente sanitaria al hogar o edificio.

4.Control y regulación: Los sistemas de energía solar térmica incluyen dispositivos de control que regulan la temperatura y el flujo del fluido de trabajo para optimizar el aprovechamiento del calor solar y evitar sobrecalentamientos.
Innovaciones y aplicaciones recientes
En los últimos años, han surgido innovaciones como los sistemas de concentración solar, que utilizan espejos o lentes para concentrar la energía en un punto y alcanzar temperaturas más altas, lo cual permite aplicaciones industriales como la